Porque hay más lugares impresionantes en Irlanda que no sean Dublin ni su Temple Bar. Porque Irlanda es un país increíble, con impresionantes rincones que descubrir. Porque mentiríamos si dijésemos que nos enamoramos de Irlanda y que estamos deseando volver. Muchos de estos lugares se pueden visitar alquilando coche o en excursiones desde Dublín. Os dejo una selección de 5 lugares increíbles que ver en Irlanda:
1- Belfast:
Capital de Irlanda del Norte, en Belfast encontraremos una ciudad pequeña, engalanada con uno de los grandes motivos por lo que es tan conocida: sus murales en las paredes que ponen en manifiesto desde problemas políticos a problemas sociales.
Perderse por sus calles, sin destino fijo, descubriendo teatros, edificios históricos, cafés y con suerte alguno de los muchos festivales que se celebran durante el año, es uno de las mejores planes que puedes disfrutar en la ciudad.

2- Puente Colgante Carrick a Rede:
Si hay un lugar en Irlanda del Norte que no puedes perderte, ese es el Puente Colgante Carrick a Rede. A 25 metros sobre el mar y uniendo una isla a la costa, atravesarlo es una de las sensaciones inolvidables que te llevarás de Irlanda.
Y si hace un poco de viento, prepárate a temblar mientras intentas recorrerlo sin perder pie.
El precio es de 5,90 libras por adulto y el horario puedes consultarlo en la web de Carrick a Rede.

3- La Calzada de los Gigantes:
Otro de los 5 lugares increíbles que ver en Irlanda, y creo, por que no decirlo, que el más impresionante, es la Calzada de los Gigantes, en Irlanda del Norte.
Aquí podemos encontrar más de 40000 columnas de basalto originadas por el rápido enfriamiento de la lava expulsada por un cráter.
Con unas formas casi imposibles y unos paisajes de ensueño, este es uno de los 5 lugares más espectaculares que he conocido en mi viaje.

4- Glengesh Pass:
Desde Glencolmcille a Ardara, una carretera de más o menos 15 millas nos lleva por una de las carreteras más bonitas de Irlanda, que nos llevará atravesando unos paisajes espectaculares por un entorno único.
La carretera es bastante tranquila, no suele haber mucho tráfico y pese a que encontramos algunas curvas, no es para nada peligrosa.

5- Abadía Kylemore:
La Abadía de Kylemore es hoy en día el lugar que ocupa el hogar de un grupo de monjas benedictinas que llegaron aquí en el año 1920, después de que su hogar en Ypres fuese destruido en la Primera Guerra Mundial.
La comunidad abrió un internado para niñas y con esto empezó la restauración de la abadía. Os recomendamos dedicar mínimo 2 o 3 horas a la visita, las vistas de la Abadía desde el camino de acceso son impresionantes. Vale la pena dedicarle unos minutos a recorrer los alrededores.

